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Nuestros pasos nos conducen a la sala 8A del Museo del Prado: allí podemos contemplar un magnífico conjunto de cuadros que constituyen una muestra significativa de los orígenes del bodegón en España.

Los orígenes del bodegón en España presentan cierto retraso respecto a países como Italia, Alemania u Holanda. Los primeros ejemplos realmente significativos los encontramos a comienzos del siglo XVII, cuando en esas naciones anteriormente indicadas ya existía una tradición más que centenaria. Es verdad que tenemos la sospecha de un gran autor anterior, Blas de Prado (1545-1599), pero por desgracia a fecha de hoy no se encontrado ningún bodegón que se le pueda atribuir de manera definitiva.

Los orígenes del bodegón en España en el Museo del Prado

Juan Sánchez Cotán. Bodegón de caza, hortaliza y frutas. Museo del Prado de Madrid

Los ojos se desvían, sin apenas pretenderlo, al Bodegón de caza, hortaliza y frutas que Juan Sánchez Cotán pintara en 1606, una de esas maravillas que aparecen en el selecto grupo de obras maestras de la pinacoteca madrileña. La obra, que fue adquirida en 1991 con fondos del Legado Villaescusa, combina una excepcional composición con una magistral iluminación tenebrista que resalta los elementos plasmados.

Los orígenes del bodegón en España en el Museo del Prado

Juan van der Hamen y León. Bodegón con alcachofas, flores y recipientes de cristal. Museo del Prado de Madrid

Juan van der Hamen y León es otro de los grandes pintores presentes en la sala. ¡Qué elegancia en la plasmación de su paleta cromática y qué precisión en el dibujo de las flores, frutas y diferentes objetos que conforman obras como Bodegón con alcachofas, flores y recipientes de cristal, Bodegón con florero y perro o Bodegón con dulces y recipientes de cristal! Su temprana muerte con apenas 35 años nos privó de conocer lo que hubiera podido dar de sí semejante talento.

Los orígenes del bodegón en España en el Museo del Prado

Alejandro Loarte. La gallinera. Museo del Prado de Madrid

Y también fugaz fue el paso por la vida de Alejandro Loarte (1590-1626), una de cuyas últimas pinturas, La gallinera, muestra una particular capacidad para acumular objetos sin que dicho abigarramiento resulte molesto a los ojos (muy al contrario, otorga al conjunto una singular fuerza dramática).

Los turistas transitan por la sala 8A con cierto aire de despiste, en muchas ocasiones sin decidirse a echar un vistazo a ninguno de los cuadros (como mucho al de Sánchez Cotán de contemplación casi obligada): el poder de atracción de Ribera, Zurbarán (excepcional pintor de bodegones), El Greco, Velázquez… situados en salas contiguas resulta invencible.

Pero de vez en cuando nos cruzamos con algún visitante que sí queda extasiado ante lo que ve y se despreocupa incluso de esos otros grandes maestros que tiene al alcance de la mano para centrarse en todos esos magníficos ejemplos de bodegón; y acaso también nos encontremos con algún transeúnte cuya cara nos suena, al que contemplamos con tanto sigilo y disimulo como imaginamos que él hará con nosotros.

Quizá la tardanza en el surgimiento del bodegón en España explique su escasa presencia (en términos cuantitativos) en el conjunto de fondos documentales del Museo del Prado. Precisamente por ello llama nuestra atención lo reciente de las adquisiciones de obras que completan la presencia de pintores como Tomás Hiepes, Juan Fernández el Labrador o Juan de Espinosa, todos ellos ya nacidos en el siglo XVII y quizá sin la excelencia de los anteriores pero siempre interesantes de ver. Dichas incorporaciones proceden de la colección de Rosendo Naseiro y se produjeron en 2006 (un total de 40 bodegones, 28 de ellos del siglo XVII).

Repartidos por otras salas de la pinacoteca (o incluso no expuestos) se encuentran otros trabajos de algunos de los artistas hasta ahora nombrados y también los de autores como Juan de Arellano, Pedro de Camprobín, Gabriel de la Corte, Miguel March, Pedro de Medina o Antonio Ponce, entre otros, todos ellos encuadrados en dicho siglo XVII. Sus trabajos son accesibles a través de esta galería online (incluye también los cuadros no expuestos en la actualidad).

Por supuesto hay vida más allá del Museo del Prado para conocer los orígenes del bodegón en España. Pinacotecas como el Museo Cerralbo o el Museo Nacional de Arte de Cataluña poseen distintos trabajos de sumo interés para comprender con mejor conocimiento de causa los comienzos de esta particular modalidad pictórica.

En este vídeo, extraído del canal Gargola Films, podemos contemplar una detallada explicación de todo este proceso, así como abundantes muestras del trabajo realizado por los pintores a lo largo del siglo XVII.

Invitamos a nuestros seguidores de Cincuentopía a que compartan con nosotros algunos de sus bodegones favoritos a lo largo de la historia.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».