Metro de Madrid cumple 100 años. Y lo celebra con diversos eventos, incluyendo una interesante exposición en la estación de Chamartín.

Nuestros pasos nos conducen hacia ahí, para ver los diversos modelos de trenes antiguos restaurados. ¡Qué gusto causa encontrarse con viejos conocidos donde en determinados momentos de nuestra vida fuimos transportados a los lugares más variados de la ciudad!

La exposición de Metro de Madrid se puede visitar los viernes, sábados y domingos de 10:00 a 14:00 horas. Se inauguró el pasado 17 de octubre de 2018 y estará abierta hasta el próximo octubre de 2019.

Todo es gigantesco en torno a Metro de Madrid: en estos cien años ha pasado de 8 a 301 estaciones y de 4 a 294 kilómetros; hoy en día cuenta con 1.699 escaleras mecánicas y 515 ascensores; sus trenes recorren 100.000 kilómetros durante un día laborable.

Pero al margen de los datos, al margen de la evolución de la red, lo que más llama la atención son los antiguos convoyes, ahora restaurados. Esos viejos letreros de «Antes de entrar, dejen salir», «No fumar bajo multa de cinco pesetas», «Prohibido escupir» se hacen presentes ante nuestros ojos.

Y, por supuesto, volvemos a reencontrarnos con los antiguos modelos MR-6 y el MR-9 con los que se inauguró el metropolitano madrileño, que alcanzaba una velocidad de 55 kilómetros por hora y que estuvieron en funcionamiento durante setenta años. La estructura de la caja era totalmente metálica y en el interior no tenía revestimientos, poseían todo el esqueleto metálico visto. La caja tenía 3 puertas de madera en ambos costados, cuya apertura era manual por los viajeros. Además, la ventilación interior se efectuaba exclusivamente por un linternón en el techo.

Ahora nos vamos a los modelos «Ventas», que comenzaron a circular en 1924 y marcaron un avance en la modernización del material móvil de Metro de Madrid. La longitud del coche se aumentó a 12,50 metros, lo que permitió incrementar la capacidad de transporte a 130 viajeros. Y nos perdemos de vista el tipo «Quevedo» de 1927.

De ahí saltamos al modelo «Salamanca», formado por dos coches que comenzaron a funcionar en 1943, con un estilo mucho más austero y sobrio que los anteriores, no solo debido al periodo de posguerra en el que fueron construidos, donde existía escasez de repuestos, sino a la experiencia de esos años, donde se vio que en la práctica eran mejores los materiales más funcionales y duros que los utilizados hasta entonces. Estos modelos fueron los primeros con 4 puertas por cada lado, al fin de facilitar la salida y entrada de viajeros.

Y también contemplamos algunos de los elementos de Metro de Madrid que han ido cambiando con el tiempo y se han quedado como piezas históricas en la vida del suburbano: el teléfono que se utilizaba en los años 60 para comunicarse con la estación más cercana, la evolución de parte del uniforme como la gorra teresiana, que formó parte de la indumentaria del personal de estaciones y trenes hasta principios de los 80…

En próximas semanas nuevos modelos se incorporarán a esta exposición: dos coches tipo L-5 y dos coches tipo 1000 1ª serie, que comenzaron a rodar en los 1924-1928, 1955 y 1965 respectivamente. ¿Qué mejor excusa para volvernos a pasar por ahí?

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».