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El movimiento artístico The Blue Rider eclosionó en la segunda década del siglo XX, conmocionando los cimientos del panorama europeo. Un siglo después recordamos lo que supuso y cuál ha sido su evolución.

The Blue Rider en inglés, Der Blaue Reiter en alemán o El Jinete Azul en español es el nombre recibido por un grupo de artistas encuadrados en el expresionismo. Como tal movimiento es fundado en Munich por Vasili Kandinski y Franz Marc.

Otros nombres ilustres que forman parte de The Blue Rider son August Macke, Ernst Ludwig Kirchner o Paul Klee. A ellos se suman otros artistas quizá hoy menos conocidos pero que en su momento tuvieron una indudable relevancia, como Heinrich Campendonk, Natalia Goncharova, Gabriele Münter, Alexi von Jawlensky o Marianne von Werefkin, entre otros. Pero no todos ellos eran pintores: un músico como Arnold Schönberg se convirtió en uno de sus más vehementes divulgadores.

Uno de los elementos comunes a todos estos artistas era su interés por el arte medieval así como su curiosidad ante movimientos novedosos que se desarrollaban en aquel momento y que ponían en tela de juicio los planteamientos artísticos convencionales, como el cubismo o el fauvismo.

El nombre del movimiento procede de un cuadro con idéntico nombre pintado por Kandinski en 1903. Dicha obra sirvió como ilustración de la portada del Almanaque de 1912.

El programa conceptual de The Blue Rider defendía la idea de que cada persona posee sus propias experiencias internas y externas, integradas gracias al arte. Tal perspectiva se aleja mucho de la noción de arte como elemento de mera representación de la realidad externa o incluso como elemento de expresión interna del artista, acercándose más a la noción del arte como forma en sí misma considerada.

La primera gran exposición correspondiente a The Blue Rider tuvo lugar a finales de 1911 en Munich. Dicha exposición, que posteriormente se convirtió en itinerante y recorrió distintas ciudades alemanas, contaba con alrededor de cincuenta cuadros. En apenas unos meses se puso en marcha una segunda exposición, en esta ocasión compuesta por más de trescientos dibujos de más de treinta artistas.

En 1914 estalla la Primera Guerra Mundial. A efectos prácticos, The Blue Rider queda disuelto como movimiento aunque los distintos artistas que lo conforman continúan con sus respectivas trayectorias. Algunos de ellos aumentaron su prestigio durante las siguientes décadas; otros quedaron en el olvido por circunstancias de la más variada índole cuyo examen excedería el presente análisis.

Quizá la colección más significativa de obras que propiamente pueden ser calificadas como pertenecientes a The Blue Rider se encuentre hoy en día en la Galería Lenbachhaus de Munich. Compartimos con los seguidores de Cincuentopía este vídeo extraído del canal ganz-muenchen.de en YouTube, donde se  muestran algunos de estos cuadros. A nosotros sólo nos queda disfrutarlos.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».