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La propuesta de Cincuentopía es recordar a los niños prodigio de nuestra infancia. Aunque siempre han existido niños prodigio, las circunstancias de cada época han propiciado el que fueran aupados a la fama por sus méritos o habilidades.

En el mundo del espectáculo siempre han tenido protagonismo. Recordemos la película Pájaros de papel. En un determinado Imanol Arias le dice a Lluís Homar, con quien formaba pareja artística, que no estaba de acuerdo en incorporar a un niño a su número porque les iba a robar el protagonismo y los aplausos.

Se dice que los niños siempre despiertan ternura en el espectador. Sucede que los hay que muestran a una edad muy temprana unas cualidades innatas para las artes escénicas. Cosa distinta es que esas cualidades sean precisamente las que les impidan crecer y madurar equilibradamente.

Desde luego, la situación ha evolucionado en bien de la protección a la infancia. En 1989 se aprueba la Convención sobre los Derechos del Niño, en la que se les consideraba “personas con plenos derechos, valiosas en sí mismas y en cada una de las etapas de su crecimiento y maduración”.

El caso es que los espectadores adultos quedaban embelesados ante tamaño alarde de talento. Recordemos lo que más de un adulto decía a los niños de la época: “Ya podías tú cantar tan bien como Joselito”.

El caso de Joselito es el precursor de los niños prodigio de la época. Su familia era de un origen muy humilde y desde muy niño uno de sus hermanos le llevaba por las tabernas de su pueblo para ganarse unas monedas. Siendo niño se trasladó a Valencia con uno de sus hermanos para buscarse la vida. Allí le conoció Luis Mariano, que se lo llevó de gira con él. El director de cine Antonio del Amo le hizo debutar en el cine con El pequeño ruiseñor.

En el caso de Rocío Dúrcal, otra de las niñas prodigio de esa época, fue su abuelo quien apoyó su participación a los 10 años de edad en Conozca a sus vecinos, un concurso de radio muy popular entonces. Un famoso productor de cine, Luis Sanz le hizo debutar en el cine con Canción de juventud.

Pepa Flores, Marisol, era de origen muy humilde y, al igual que Joselito, pertenecía al grupo de Coros y Danzas de Málaga, su localidad natal, en el que destacaba en el cante y el baile flamenco. En una actuación en Madrid es descubierta por el productor de cine Manuel José Goyanes, quien la hizo debutar en el cine a la edad de 11 años con Un rayo de luz.

Alfred Hitchcok sentenciaba: “Nunca trabajes con niños ni con animales ni con Charles Laughton”. Habría que preguntar qué opinaban los niños sometidos a la disciplina de un rodaje.

A los interesados en este fenómeno les recomendamos que escuchen este podcast de Qué hay de tu vida, el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».