El Museo de Bellas Artes de Bilbao dedica una exposición al paisajismo español hasta el día 12 de octubre de 2020.

Bajo el título «Beruete, Regoyos y el paisaje en las colecciones de los ingenieros José Entrecanales y Santiago Corral» la muestra sobre el paisajismo español de finales del siglo XIX y principios del XX se centra en las colecciones desarrolladas entre las décadas de 1940 y 1970 por los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos José Entrecanales Ibarra (1899-1990) y Santiago Corral Pérez (1907-1989).

La exposición del Museo de Bellas Artes de Bilbal reúne setenta obras de las citadas colecciones (la mayor parte fechadas entre 1890 y 1920), principalmente paisajes de Aureliano de Beruete y Darío de Regoyos, complementados con otros de sus coetáneos Agustín Riancho, Francisco Gimeno, Santiago Rusiñol y Joaquín Sorolla.

Dedicados a la trasformación de las infraestructuras de un país atrasado, Entrecanales y Corral se interesaron de forma notable por la renovación pictórica que había tenido lugar en España medio siglo antes a través del género moderno por excelencia, el paisaje. Conscientes de la calidad e interés de lo reunido, buena parte de sus herederos conservaron las obras, lo que ha permitido organizar esta muestra. A este núcleo principal se añaden algunos cuadros que formaron parte de sus colecciones y ahora pertenecen al Museo del Prado y al Museo de Bellas Artes de Bilbao, así como a colecciones particulares

La exposición ha sido comisariada por Javier Barón Thaidigsmann, jefe del Área de Conservación de Pintura del Siglo XIX del Museo Nacional del Prado, autor asimismo del extenso texto del catálogo editado para la ocasión. En este vídeo pueden verse algunos aspectos adicionales sobre todo lo que tiene que ver con el evento.

Otras entradas sobre el Museo de Bellas Artes de Bilbao publicadas en Cincuentopía son:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».