Parejas en las que uno no trabaja. Una situación que, por diversas circunstancias, es bastante más habitual de lo que en un principio pudiera pensarse.

Este hecho se puede producir cuando se da el hecho de que uno de sus componentes ya no desarrolla una actividad laboral porque se ha jubilado mientras que el otro permanece al pie del cañón. Se plantea una nueva situación y es preciso trazar un nuevo esquema si no se quiere que surjan discusiones y peleas que puedan llegar a horadar la pareja.

En los casos de parejas en las que uno no trabaja, muchas veces con el incremento de la convivencia en común llegan los problemas. Hasta ahora cada uno vivía buena parte del día en su mundo laboral pero ahora ya no es necesariamente así.

No obstante la casuística es de lo más variada. Hay quien se jubila y opta por no salir de casa y el que hace todo lo contrario y no entra en casa nunca. Hay veces que el que se jubila se niega en redondo a colaborar en ninguna tarea del hogar y en otras ocasiones asume el completo control de la vida doméstica, ante el enfado de la pareja.

¿Habría en este sentido mucha diferencia entre si el jubilado es hombre o si es mujer? En el pasado la diferencia sí era evidente porque muchas mujeres no trabajaban fuera de casa sino dentro y ahí no se jubilaban jamás. En ese caso era el marido el jubilado y lo mismo podía ocurrir que estuviera todo el día en casa poniendo en tela de juicio lo que se hacía que no aparecer nada más que para comer y dormir.

Sin embargo hoy la situación ha cambiado un tanto con la gradual incorporación de la mujer al mercado laboral y los problemas son de la más variada índole. Pese a ello es cierto que muchas veces es la mujer la que sigue asumiendo la inmensa mayoría de las tareas domésticas incluso cuando quien se jubila es el esposo y también hay veces en que no está dispuesta a dejar de ejercer dicho control. Todo mucho más complejo.

Algunos consejos prácticos a tener en cuenta

Veamos algunos consejos para tratar de evitar los problemas de las parejas en las que uno no trabaja sin necesidad de llegar a esos extremos.

  • Redistribuye las tareas del hogar, modifica los roles que se han desempeñado hasta ese momento, no tienen por qué ser inamovibles.
  • Construye una nueva forma de convivencia y distribución del tiempo y el poder. Aprende a compartir con la pareja y también a reforzar espacios propios de ocio.
  • Recuerda que más importante que un plan de pensiones es el cuidado de la pareja, el único capital que no debemos perder nunca si es que estamos a gusto con el otro.

Si formas parte de una de esas parejas en las que uno no trabaja, quizá te interese de manera especial escuchar este podcast de «Qué hay de tu vida», el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».