El pasado sábado 11 de mayo hicimos un recorrido por los orígenes de Madrid. Se trataba de una de las actividades programadas por Cincuentopía para este mes de mayo.

Este es el mes de las festividades madrileñas por excelencia. Estamos en plenas fiestas de San Isidro y en la Plaza de Oriente punto de encuentro se concitaban turistas y madrileños que se afanaban en disfrutar de un precioso día soleado. Un desfile de gigantes y cabezudos, una espectáculo de música infantil, una parada militar … Un no parar en el recorrido por los orígenes de Madrid.

 

Tras introducirnos en el túnel del tiempo, y haciendo una gran ejercicio de imaginación tratamos de visualizar un Madrid confinado en unas murallas cuya finalidad estratégica era proteger a la vecina Toledo. El tramo de muralla que se puede ver en la fotografía de la izquierda es visible desde hace relativamente poco tiempo. Desde ahí, continuamos hacia el tramo de muralla situado frente a la cripta de la Catedral de la Almudena. Desde la cripta de la Catedral de la Almudena  contemplamos el perfil del Seminario Diocesano, lugar donde se encontraba la residencia de los duques del Infantado y más tarde, residencia de los duques de Osuna.

La primitiva iglesia dedicada a Nuestra Señora de la Almudena estaba en la calle Mayor, no donde se encuentra la actual catedral. Dicho tramo de la calle Mayor recibía el nombre de Calle de la Almudena.

 

A medida que la villa se fue cristianizando se fueron reubicando sus moradores. Los musulmanes fueron alejados del entorno del Alcázar moro hacia la morería, un poco más allá de Las Vistillas.

Ni que decir tiene que el enclave del Alcázar moro gozaba de unas vistas que facilitaban la defensa del territorio. Y ahí terminó siendo construido el actual Palacio Real, con las sucesivas aportaciones de los austrias y los borbones. El hecho de que se mantuviera el emplazamiento implicó que la corte junto todo el personal de palacio (desde pintores a sastres) se afanó en construir conventos, casas palacio y otros edificios, manteniéndose el modelo urbanístico hasta la llegada de Pepe PLAZUELAS. El hermano de Napoleón, con un moderno y renovador concepto urbanístico, aligeró el Madrid medieval dando paso a un Madrid más moderno.

Las piedras nos hablaron gracias a nuestra guía que salpicó el recorrido de historia y leyendas, en las que reconocimos el origen de unos cuantos dichos y refranes. También que las intrigas y las luchas de poder iban conformando la ciudad.

Terminamos nuestro recorrido con la promesa de continuar transitando por la historia de Madrid. Y con el correspondiente aperitivo que nos ayudó a recuperar los líquidos perdidos en una agradable tabernita del centro de Madrid.

Te animas a venir a la próxima?