El planeta de los simios constituye la elección que se incorpora al conjunto de entradas que forman parte de la serie Películas cincuentópicas.

El estreno del film en 1968 impactó de forma remarcable a los espectadores de la época, incluyendo a la generación de cincuentópicos que por aquella época éramos apenas niños o adolescentes. Lo que se contaba y la manera en que se concluía, no dejaba indiferente a nadie.

El planeta de los simios se basa en la novela homónima de Pierre Boulle, aunque la película introduce unas cuantas variaciones con relación al texto escrito. A grandes rasgos, narra la historia de un grupo de astronautas que deben aterrizar de forma apresurada en un extraño planeta dominado por los simios inteligentes que tienen como cautivos a los seres humanos sin capacidad de raciocinio.

Dirigida por Franklin James Schaffner, la película contaba con el protagonismo casi absoluto de Charlton Heston, quien era acompañado por un elenco formado por actores como Roddy McDowall, Kim Hunter, Maurice Evans o James Whitmore, entre otro.

El devenir inicial del film cuenta con un punto de complejidad. De hecho, se disponía de un primer guion a inicios de los años sesenta pero fue descartado por ser excesivamente fiel a la novela y entenderse que incrementaría de manera considerable los costes de producción hasta hacer inviable el proyecto.

El planeta de los simios tuvo un considerable éxito que incluso sorprendió a sus promotores. Hasta tal punto fue así que fue el inicio de distintas secuelas tanto en forma de películas como a través de dos series de televisión.

Compartimos con los seguidores de Cincuentopía un momento épico en la historia del cine: el instante en que Charlton Heston descubre dónde se encuentra realmente (atención, si alguien no ha visto la película previamente quizá no sea buena idea ver el vídeo).

Conforme transcurren las décadas El planeta de los simios gana en profundidad, vigor y significado. Por algo será.

La serie dedicad a Películas cincuentópicas está formada por las siguientes entradas:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».