Quizá Harry el Sucio no sea la mejor de las películas (o quizá sí, porque sobre gustos no hay nada escrito) pero desde luego que impactó de manera notable en la actual generación de cincuentópicos. Veamos algunos datos que corroboran dicha opinión.

Harry el Sucio se estrenó en 1971 bajo la dirección de Don Siegel. Se trata de la primera aparición en la gran pantalla del inspector Harry Callahan, interpretado por Clint Eastwood. Posteriormente el film tuvo otras cuatro nuevas entregas (todas ellas con el protagonismo de Eastwood).

Otros actores de Harry el Sucio eran Harry Guardino, John Vernon, Reni Santoni, John Mitchum, Mae Mercer o Andrew Robinson.

Contemos el argumento (aunque resulte sumamente conocido): un asesino en serie apodado Scorpio chantajea a los responsables de la ciudad de San Francisco; o le pagan un rescate o continuará matando a sus ciudadanos. El inspector Callahan será el encargado de atrapar al delincuente no sin antes sufrir toda clase de vicisitudes.

Harry el Sucio tuvo una pésima acogida por parte de la crítica pero desde el primer momento fue recibida con entusiasmo por el público. Entre sus muchas escenas míticas hemos seleccionado ésta que seguro que suena a muchos de los seguidores de Cincuentopía.

Hasta el momento la serie sobre películas cincuentópicas está compuesta por las siguientes entradas:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».