Si se pudiera establecer una clasificación de las películas más aterradoras de todos los tiempos La noche de los muertos vivientes se encontraría en los puestos más destacados. Sin duda una excelente razón para incluirla entre las Películas cincuentópicas.

Estrenada en 1968 y dirigida por George Romero, La noche de los muertos vivientes relata la historia de un grupo de personas que trata de sobrevivir en el interior de una granja aislada después de que los muertos, por una causa desconocida, vuelvan a la vida, persigan a los vivos y den lugar a una verdadera hecatombe zombi.

El film, cuyo reducidísimo presupuesto complicó el rodaje y obligó a ser filmado en blanco y negro, causó la sorpresa generalizada, por lo que contaba y por la gran violencia explícita de una parte considerable de sus imágenes para los cánones de aquella época. Además, cuando se estrenó no existía en Estados Unidos ninguna clasificación de las películas por edades y muchos niños acudieron a sus primeros pases, quedando aterrorizados y provocando las airadas protestas de sus progenitores.

A diferencia de lo que suele ser habitual, acaso lo menos relevante de la cinta fuera su reparto, conformado por intérpretes como Duane Jones, Judith O’Dea, Karl Hardman o Marilyn Eastman, entre otros.

Con La noche de los muertos vivientes George Romero debutó en la industria cinematográfica por todo lo alto. De hecho, el resto de su carrera giró en torno a idéntica temática. El éxito del filme motivó una auténtica avalancha de esta clase de películas, la inmensa mayoría de ellas de unos bajos niveles de calidad. He aquí su tráiler.

Se han intentado dar muchas interpretaciones a la película. Tal vez ello haya servido para aumentar sus cuotas de popularidad conforme pasaban las décadas. Además, una serie de problemas con los derechos de autor facilitó que pueda ser vista de manera gratuita en todo tipo de plataformas. Ofrecemos a los seguidores de Cincuentopía este enlace para hacerlo a través de YouTube.

Hasta la fecha la serie sobre Películas cincuentópicas está formada por las siguientes entradas:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».