Las pérdidas de memoria constituyen un quebradero de cabeza para una parte apreciable de los cincuentópicos. ¿Por qué de vez en cuándo se me olvida un número de teléfono de los de toda la vida? ¿Por qué no recuerdo el nombre de determinada persona a la que conozco desde hace mucho tiempo? ¿Qué me pasa que últimamente me cuesta más acordarme de las cosas?

Seguro que todos los que ya hemos cumplido los cincuenta años nos hemos hecho en alguna ocasión alguna de estas preguntas. A partir de determinada edad este tipo de situaciones son bastante habituales y no tienen por qué implicar males mayores. Desde luego no debemos pensar ni que tenemos un principio de Alzheimer ni que estamos desarrollando alguna clase de demencia senil o un tumor cerebral ni nada por el estilo.

Hay diferentes estudios que ponen de manifiesto que conforme se cumplen años nuestro cerebro va cambiando. Y ese cambio puede afectar a la agilidad a la hora de acordarse de algunas cuestiones. Por otra parte determinados factores están relacionados con las pérdidas de memoria. Por citar algunos ejemplos, el estrés, la pérdida de un familiar muy cercano, la falta de sueño, la falta de algunas vitaminas como la B 1 o la B 12 o incluso algunos medicamentos.

En cualquier caso no hay que alarmarse. Hay científicos que indican que al mismo tiempo que ocurre esto nuestro pensamiento se hace también más profundo y se incrementa nuestra capacidad de razonamiento abstracto, un gran valor añadido a la hora de enfrentarnos ante cualquier problema, ya sea de carácter personal o de índole laboral.

Consejos ante las pérdidas de memoria

Si vemos que la cosa va a más o notamos cualquier síntoma que tenga que ver con la confusión es conveniente acudir a nuestro médico y explicarle la sintomatología. Será él, como profesional de la salud, quien determine lo que hay que hacer y nos derive al especialista más adecuado. Ofrecemos cuatro consejos para todos aquellos que se quejan habitualmente de su mala memoria.

  • Llevar a cabo una planificación de las tareas y utilizar ayudas para conectarlas mentalmente con un nombre, una canción, un programa de televisión conocido…
  • Mantener los pasatiempos e incluso desarrollar algunos nuevos. Por ejemplo, actividades que tengan que ver con el voluntariado o un reforzamiento de los encuentros con amigos.
  • Realizar ejercicio físico. Varios estudios han asociado el ejercicio aeróbico, por ejemplo caminar rápido, con un mejor funcionamiento del cerebro.
  • Hacer una dieta saludable y limitar el consumo de alcohol.

Si las pérdidas de memoria a partir de los cincuenta años te alarman o simplemente te interesan, te recomendamos que escuches este podcast de «Qué hay de tu vida», el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

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«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».