Klimt, Schiele y Kokoschka son tres ejemplos de la enorme magnitud que la pintura austriaca alcanzó durante el periodo de entreguerras. Su auge tiene lugar en pleno declive del Imperio Austro-húngaro y cuando Viena comenzaba a perder su rol de capital mundial del arte.

Desde el punto de vista cronológico Gusvat Klimt (1862-1918) es el primero de ellos. Además su trayectoria incide en los trabajos de Schiele y Kokoschka. Considerado en sus orígenes un pintor a caballo entre el simbolismo y el modernismo, lideró el movimiento conocido como Secesión Vienesa, una tendencia que pretendía una radical renovación artística a partir de la sobriedad formal y la búsqueda de la elegancia estética.

Gustav Klimt se caracteriza por aspectos como una notable energía sensual en sus dibujos, la minuciosidad en su producción (era habitual que consumiera largos periodos meditando sobre una obra antes de acometerla) o el empleo de composiciones en las que se alternan planos verticales y cortes atípicos que anticipan el posterior movimiento expresionista.

Tras unos comienzos en que su trabajo era denostado por la crítica y poco apreciado por el público en general, paulatinamente fue logrando el reconocimiento hasta erigirse en uno de los pintores vivos más conocidos y reconocidos de su época. Su éxito comercial pervive hasta nuestros días hasta el punto de que en 2006 uno de sus cuadros fue vendido por 135 millones de dólares, la cifra más elevada pagada hasta ese momento en una subasta. En 2006 el director Raoul Ruiz dirigió la película Klimt, protagonizada por John Malkovich, cuyo tráiler oficial hemos extraído del canal Horizon.

Pintores austriacos de entreguerras: el genio de Klimt, Schiele y Kokoschka

Egon Schiele. La familia. Galería Belvedere de Viena

Por su parte Egon Schiele (1890-1918), al que ya hemos aludido con anterioridad en Cincuentopía, constituye el paradigma del artista prolífico. Pese a fallecer con apenas 28 años, se conservan más de 3.000 de sus obras (óleos, acuarelas, dibujos, fotografías experimentales…). Su estilo aúna el esquematismo con la introspección psicológica, abordando un conjunto de temas considerados muy escabrosos para la época, sobre todo los referidos a desnudos masculinos y femeninos (llegó a ser encarcelado por dicho motivo).

Considerado uno de los grandes representantes del expresionismo austriaco Schiele fue un admirador de Klimt y estuvo bastante influido por su pintura, sobre todo en los comienzos, incorporándose igualmente a la Secesión Vienesa. De él adopta principios creativos como el empleo de líneas gruesas como elemento que permite acentuar el dibujo de las figuras humanas.

En su propuesta creativa el espacio se convierte en un vacío que sirve para representar la trágica dimensión existencial del ser humano y su angustia vital ante el incierto destino que le espera. Tal hecho conceptual es reforzado, desde un plano estético, por un empleo del color en contra de los cánones naturalistas y por el obsesivo interés por el cuerpo como hecho artístico. En este vídeo de Radiotelevisión Española se recoge la exposición que en 2012 le dedicó el Museo Guggenheim de Bilbao.

Pintores austriacos de entreguerras: el genio de Klimt, Schiele y Kokoschka

Oskar Kokoschka. La novia del viento. Museo de Arte de Basilea

El tercer coloso de este periodo histórico es Oskar Kokoschka (1896-1980), otro gran representante del movimiento expresionista con evidentes influencias de Klimt y Schiele. En él se da la circunstancia adicional de su faceta como literato, tanto en poesía como en teatro.

En sus comienzos las obras de Kokoschka fueron muy mala acogidas por crítica y público de su país, que consideraban que su técnica basada en la superposición de capas resultaba tosca y que su extremado expresionismo era tremendamente ofensivo (esta falta de reconocimiento también afectaba a su producción literaria). Se fue a Alemania en busca de dicho reconocimiento pero tras la llegada de los nazis tuvo que huir de manera apresurada al Reino Unido.

A partir de los años cincuenta su obra va alcanzando una notable valoración a escala internacional. Poco a poco se convierte en una referencia para las siguientes generaciones y tras su muerte se le considera uno de los grandes maestros del segundo tercio del siglo XX. Deleitémonos con su pintura a través de este vídeo, extraído del canal inesvigo y reforzado con música de Mahler (precisamente con la esposa de este compositor vivió un tórrido romance).

Klimt, Schiele y Kokoschka, tres gigantes de la pintura austriaca de entreguerras cuyo fulgor es de tal magnitud que incluso han eclipsado a otros destacados representantes de esta misma generación. ¿Cuál de los tres es tu preferido?

 

Charo Onieva

 

Su curiosidad la ha llevado a desarrollar distintos proyectos de emprendimiento en los entornos offline y online. Impulsora de Cincuentopía.