Los problemas auditivos en los mayores de cincuenta años no son tan infrecuentes como a primera vista pudiera parecer. Lo cierto es que una parte apreciable de los cincuentópicos padece algún tipo de trastorno de estas características aunque no conviene alarmarse antes de tiempo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) una persona sufre pérdida de audición discapacitante cuando su pérdida en el oído con mejor audición supera los 40 decibelios en el caso de los adultos y los 30 decibelios en los menores de edad. Los últimos datos de esta institución indican que el número de personas que la padecen se sitúa en 466 millones de personas, lo que supone más del cinco por ciento de la población mundial. Es ahí donde se concentran los problemas auditivos.

En el caso de España, la situación de los mayores de cincuenta años pone de relieve que uno de cada tres mayores tiene alguna clase de presbiacusia, que es como se llama la pérdida auditiva gradual producida por el envejecimiento.

Con relación a la escala para medir los problemas auditivos, según el Bureau International d’Audiophonologie, que toma como referencia el umbral de audición o la pérdida auditiva medida en decibelios, tendríamos la audición normal, en la que no se supera el umbral de los 20 decibelios de pérdida. Luego vendría la hipoacusia leve, con un umbral que oscila entre 20 y 40 decibelios de pérdida, y la  hipoacusia moderada, comprendida entre 40 y 70 decibelios. Y finalmente nos encontraríamos con la hipoacusia severa, de entre 70 y 90 decibelios, la hipoacusia profunda o sordera, con pérdidas superiores a 90 decibelios, y la cofosis o anacusia, que es la pérdida total de la audición.

¿Cómo detectar los problemas auditivos a partir de los cincuenta años?

Lo normal es que seamos nosotros mismos quienes nos demos cuenta: hay que subir el volumen de la televisión, dejamos de oír a la primera el timbre de casa, nos cuesta más oír el tono del teléfono móvil, a veces tenemos que pedir que nos repitan una frase o en determinadas conversaciones cruzadas nos es difícil captar todo lo que se está diciendo.

Ante esta situación lo aconsejable es no dejarlo pasar y acudir al especialista con rapidez. Será el otorrinolaringólogo quien nos haga las pruebas pertinentes, mida y verifique si tenemos algún tipo de pérdida auditiva y nos indique si es preciso tomar o no alguna medida adicional. En cualquier caso, no nos alarmemos ni empecemos a pedir consejos a unos y otros. Vayamos a nuestro especialista y él nos mostrará los primeros pasos a dar.

Entre los factores de riesgo que debemos considerar en relación con los problemas auditivos hemos de tener en cuenta los antecedentes genéticos. También se encuentra haber trabajado en ambientes ruidosos. Además es una patología más frecuente en los varones y en las personas fumadoras y afecta en mayor medida a quienes padecen enfermedades cardiovasculares, hipertensión o en enfermos de diabetes mellitus tipo dos.

Si tienes o crees tener problemas auditivos, puedes escuchar este podcast de «Qué hay de tu vida», el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

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«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».