Anselmo Mancebo, Charo Onieva y David Parra te dan la bienvenida a ¿Qué hay de tu vida? Podcast número 14

El tema de la semana de ¿Qué hay de tu vida? Podcast número 14 tiene que ver con la atención en el comercio que reciben los cincuentópicos. Estamos en un entorno cada vez más globalizado. Desaparecen los pequeños comercios de toda la vida, con cuyo propietario o dependiente nos llevábamos de maravilla y conocía perfectamente nuestras necesidades, y son sustituidos por franquicias impersonales, atendidas por personas bastante más jóvenes que nosotros, con unas vivencias muy diferentes y con cuyos consejos no siempre se puede contar.

Ante esta particular especie de edadismo, se anima a los oyentes del podcast a compartir sus experiencias y reflexiones a través de la dirección de correo electrónico contacto@cincuentopia.com.

En esta ocasión ¿Qué hay de tu vida? Podcast número 14 analiza la exposición que el Museo Reina Sofía de Madrid dedica a Rogelio López Cuenca con el título » Yendo leyendo, dando lugar”. Se trata de la primera retrospectiva centrada en la obra de este singular artista nacido en 1959.

El buen humor no falta en ¿Qué hay de tu vida? Podcast número 14 , como se pone de manifiesto en la canción cincuentópica de la semana, Bailando, el tema creado por Carlos Berlanga y Nacho Canut e interpretado por Alaska y los Pegamoides que en 1982 se convirtió en uno de los grandes éxitos de la industria musical española.

Juan Gelman Marcas
Juan Gelman es el poeta elegido en este podcast

El podcast concluye con la lectura realizada por Anselmo Mancebo del poema Marcas de Juan Gelman. Compartimos con los seguidores de Cincuentopía su comienzo: «La del vestido blanco era una tarde unas tetas el mundo / torpemente atacado por cuartos altos grises / jugando a hombre y a mujer ya tan temprano / los niños preparaban los actos de la noche esas tetas».

¿Qué hay de tu vida?” es un podcast elab http://vivavoz.net/ orado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».