Qué hay de tu vida Podcast número 87. Presentado por Anselmo Mancebo, Charo Onieva y David Parra, quienes te dan la bienvenida a sus contenidos.

Programa núm. 87 Qué hay de tu vida

El programa comienza con el análisis de la exposición de arte «Mondrian y De Stijl» que es albergada por el Museo Reina Sofía de Madrid. La muestra, que permancerá abierta hasta el próximo 1 de marzo, pone de relieve cómo a principios del siglo pasado los Países Bajos fueron la cuna de un estilo artístico completamente nuevo, un arte abstracto basado estrictamente en las relaciones entre formas rectangulares, planos de color y líneas rectas.

Los componentes de Qué hay de tu vida Podcast número 87 repasan la película El planeta de los simios, dirigida por Franklin James Schaffner y estrenada en 1968. Se basa en la novela homónima de Pierre Boulle, aunque la película introduce unas cuantas variaciones con relación al texto escrito. A grandes rasgos, narra la historia de un grupo de astronautas que deben aterrizar de forma apresurada en un extraño planeta dominado por los simios inteligentes que tienen como cautivos a los seres humanos sin capacidad de raciocinio.

La sección dedicada a Club de Lectura centra su atención en el libro El abuelo del rey escrito por Gabriel Miró. Nuestra intención con esta reseña no es sólo aludir a esta obra concreta sino reivindicar y homenajear a este autor español, hoy en día tristemente olvidado. Quizá por ello resulta tan remarcable la apuesta por recuperar su obra completa que es llevada a cabo por la Fundación José Antonio de Castro, con la cuidada edición del profesor Miguel Ángel Lozano Marco.

Qué hay de tu vida Podcast número 87 concluye con la lectura que Anselmo Mancebo hace del poema Canto de Alonso de Ercilla, cuyos primeros versos son los siguientes: «No las damas, amor, no gentilezas / de caballeros canto enamorados; / ni las muestras, regalos y ternezas / de amorosos efectos y cuidados».

Qué hay de tu vida es un podcast elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».