El Museo ICO de Madrid reabre su exposición dedicada a Sáenz de Oíza hasta el 23 de agosto de 2020, tras el cierre provisional de sus puertas como consecuencia del coronavirus.

Con el título «Sáenz de Oíza. Artes y oficios» la muestra recorre las miradas y la inspiración de uno de los grandes referente de la arquitectura española del siglo XX, cuya obra ha sido reconocida a escala nacional e internacional, a través de 400 piezas, en su mayoría inéditas: planos, cuadros, esculturas, maquetas, cerámicas y objetos personales. 

Francisco Javier Sáenz de Oíza (1918-2000) fue un artista tan poliédrico como ambicioso en sus planteamientos. Según su propio testimonio, a lo largo de su trayectoria recorrió 500 de existencia, de aprendizaje y de producción: desde la Edad Media hasta las vanguardias del siglo XX.

La exposición presenta, tras una aproximación a los orígenes de Sáenz de Oíza y su relación con el espíritu de la época, su mundo personal junto a su obra arquitectónica, acompañado de un grupo reducido de artistas del amplio espectro que abarcaba la mirada oiziana. El recorrido evoca la camaradería entre estos amigos, presentes y copartícipes con su arte o su mecenazgo en muchos de los proyectos de Oíza, enriqueciendo las fuentes para la concepción y el desarrollo libres de su arquitectura.

La muestra está dividida en cinco espacios en torno a los que sugerir, inspirar o provocar emociones, con los que interpretar la obra del arquitecto a través de su material de trabajo, sus objetos y la obra artística de su entorno creativo. Sus comisarios son Javier, Vicente y Marisa Sáenz Guerra, hijos del homenajeado.

El evento planteado por el Museo ICO de Madrid permite advertir la extraordinaria habilidad manual de Sáenz de Oíza, que le servía para elaborar sus propias maquetas de madera, corcho o cartulina, de gran capacidad sintetizadora, pero también para reparar y transformar cualquier cosa que cayera en sus manos para darle nuevas aplicaciones, o para construir juegos mentales de matemática o geometría, áreas por las que siempre tuvo gran interés, al igual que la poesía, literatura, filosofía y otras lecturas que se pueden ver en la exposición.

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».