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Cincuentopía enriquece los contenidos que ofrece a sus seguidores con una nueva sección dedicada a series cincuentópicas. La primera de ellas es Canción triste de Hill Street.

Tengan cuidado ahí fuera”. Esta era la célebre frase con la que el sargento Esterhaus, interpretado por Michael Conrad, finalizaba las reuniones diarias de los agentes de la comisaría de Hill Street, en las que se les asignaban las tareas del día. Como curiosidad, el actor que interpretaba al sargento enfermó durante la serie y quiso seguir trabajando, a la par que su salud se iba deteriorando; la congoja de la plantilla de la comisaría se contagió a los espectadores.

¿Por qué la serie se titulaba de esa manera? Su creador Steven Bochco estudió en Hill Street, un distrito de Pitsburgh, lo que le inspiró el título de la serie. Canción triste de Hill Street es la traducción del original Hill Street Blues. El Blues está teñido de un tono melancólico. La melancolía que se desprendía de los avatares personales y profesionales de los policías, fiscales, abogados, delincuentes de poca monta y víctimas que pululaban por la comisaría. En el fondo, todos jugando al mismo juego; además es el color de los uniformes de la policía.

Canción Triste de Hill Street fue una serie revolucionaria protagonizada por policías. Por primera vez  se trataba de una serie coral en la que aparecían las vidas privadas de los policías junto con los dilemas morales a los que se veían sometidos en su día a día. Además, convivían varias tramas en cada episodio y se prolongaban durante varios episodios e incluso algunas se resolvían al final de la temporada. El lenguaje era muy cotidiano, lo más aproximado a la vida real; las escenas se filmaban con la cámara al hombro, lo que contribuía a la sensación de inmediatez y cercanía.

Pero acaso lo que más nos llamara la atención de la serie fuera la verosimilitud de los personajes. La presencia de la oficial Lucille Bates, interpretada por la actriz Betty Thomas, alejada de los estereotipos como el de Angie Dickinson en La mujer policía, o el singular sargento Belker, que era capaz de morder para conseguir una detención y que cuando le llamaba su madre se transformaba en un peluche, o la pareja de agentes Hill y Renko cuya manera de abordar los casos estaba teñida de un ácido humor.

Y por supuesto al frente de la comisaría se encontraba el capitán Furillo, que mantenía una relación sentimental (a la par que lidiaba con sus problemas de hombre divorciado) con Joyce Davenport, la fiscal del distrito interpretada por Veronica Hamel. Y luego estaba el tema musical, la gran sintonía compuesta por Mike Post, que se hizo famosísima.

Si quieres conocer más sobre la serie, te recomendamos este podcast de Qué hay de tu vida, el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

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«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».