Pasear resulta todo un placer y, a partir de determinada edad (y no miramos a nadie, cincuentópicos), una recomendación. Y si, además, se lleva a cabo en ciertos lugares, mejor que mejor. Proponemos a todos nuestros seguidores cinco parques europeos donde pasear es siempre una auténtica delicia. Comenzamos nuestro recorrido.

 

Un paseo por cinco parques europeos

El Palacio de Cristal, uno de los rincones más bellos del parque del Retiro de Madrid

Parque del Retiro (Madrid)

Concebido inicialmente como jardines particulares del rey Felipe IV en el siglo XVII, desde 1868 se convirtió en uno de los parques públicos más concurridos, tanto por los propios madrileños como por los abundantes visitantes.

Tiene casi 20.000 árboles repartidos por más de un millón de metros cuadrados de superficie. Su extensión y variedad vegetal lo convierten en la principal área verde del centro de la ciudad. Algunos de sus árboles poseen centenares de años de edad, destacando el caso de un ahuehuete cuya plantación se estima que se produjo alrededor del año 1630.

Uno de los aspectos más singulares de este parque es la notable variedad de estilos paisajísticos que lo integran: elementos acuáticos, como el llamado Estanque Grande, las rías y fuentes o el lago del Palacio de Cristal; palacetes como el propio Palacio de Cristal o el Palacio de Velázquez; conjuntos escultóricos, entre los que cabe destacar la estatua del Ángel Caído, el monumento al General Martínez Campos o la estatua de Diana; y jardines temáticos como los de Cecilio Rodríguez, la Rosaleda o el Parterre, entre otros.

 

Un paseo por cinco parques europeos

En Hyde Park de Londres es posible encontrar rincones tan solitarios como acogedores

Hyde Park (Londres)

Rodeado de monumentos y palacetes fue abierto al público en el siglo XVII, bajo el reinado de Carlos I (con anterioridad fue pertenencia de la abadía de Westminster y coto de caza de Enrique VIII).

Sus praderas, levemente onduladas, están repletas de estatuas, lagos (aunque por su tamaño el Serpentine es más que eso), fuentes, jardines de rosas y restaurantes y cafés (incluyendo el famoso Lido). En cuanto sale un rayo de sol se puebla de autóctonos y visitantes, deseosos de disfrutar de la naturaleza sin tener que aguantar la pertinaz lluvia.

Hablar de Hyde Park supone referirnos al Speaker’s Corner, donde oradores lanzan sus peroratas a oyentes en más ocasiones interesados no tanto por el contenido de los discursos como por la situación en sí misma.

Una de sus singularidades radica en haber sido el escenario de abundantes conciertos de rock a lo largo de estas últimas décadas, incluyendo a artistas y grupos como Pink Floyd, The Rolling Stones, Queen, Génesis, The Who, Jethro Tull, Aerosmith, Eric Clapton, Madonna y Bon Jovi.

 

Un paseo por cinco parques europeos

El Prater de Viena cuenta con todo tipo de posibilidades para el ocio

Parque del Prater (Viena)

Es tan inmenso que no sólo cuenta con acogedoras praderas sino que incluso comprende zonas de tupidos bosques, donde perderse sin que nadie le moleste a uno, y hasta un parque de atracciones, que recibe el mismo nombre y que está considerado el más antiguo del mundo.

Mencionado ya en el siglo XII, desde 1560 era el lugar donde el emperador Maximiliano cazaba junto a sus cortesanos (de hecho pudo practicarse la caza hasta 1920, fecha en que se prohibió por razones de seguridad). En 1766 el emperador José II lo declaró abierto al público.

Por el Prater es posible pasear, comer o merendar en sus múltiples cafetines y restaurantes, disfrutar de diferentes atracciones (algunas únicamente aptas para los más osados), ver exposiciones o montar en un tren que lo recorre por sus distintos recovecos. No es de extrañar que siempre cuente con una gran animación.

El parque alberga uno de los grandes símbolos de Viena: la famosa noria Riesenrad, construida a finales del siglo XIX y de una altura de más de 60 metros. Su fama se incrementó con la película El tercer hombre, dado que servía de escenario para una de sus escenas más conmovedoras. ¿La recordáis?

 

Un paseo por cinco parques europeos

Espectacular vista aérea del Tiergarten de Berlín

Parque de Tiergarten (Berlín)

Ocupa una superficie de más de 200 hectáreas en pleno centro de la ciudad. Diseñado por Peter John Lenné como recinto de caza para el Elector, desde mediados del siglo XIX se convirtió en un parque público.

Casi todos sus árboles tienen menos de 70 años dado que tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial los berlineses, como consecuencia del hambre y del frío, talaron los que había para hacer leña y transformar los jardines en huertos.

Como detalle singular, alrededor del Tiergarten se concentran buena parte de los grandes edificios de la administración pública alemana, incluyendo el Parlamento y la residencia de la Presidencia. Y casi en el centro del parque está la célebre Columna de la Victoria, de más de 60 metros de altura, erigida en memoria de la victoria de Prusia sobre Dinamarca en 1864, que se encuentra coronada con una estatua recubierta de oro que representa a la diosa del mismo nombre y tiene un peso de 35 toneladas.

Además de encontrarnos con toda clase de transeúntes y amantes del sol, no es infrecuente hallar a familias que preparan barbacoas o a equipos de fútbol disputando animados partidos.

 

Un paseo por cinco parques europeos

El espectacular paseo del extremo final del parque Vigeland de Oslo

Parque de Vigeland (Oslo)

Un lugar delicioso y no siempre conocido por los turistas que visitan la capital noruega, quizá por encontrarse un tanto a los afueras (algo relativo dado el pequeño tamaño de la ciudad en comparación con otras capitales).

Interminables praderas siempre verdes, cuidadas arboledas, ardillas juguetonas y pájaros singulares, elegantes estanques donde campan a sus anchas patos y cisnes… conforman un marco verdaderamente idílico.

Es frecuente ver una mezcla entre personas que practican el ciclismo o el footing con quienes hacen pícnic o los niños que se esparcen por las diferentes zonas habilitadas con columpios y terrarios.

Pero lo más llamativo del parque de Vigeland está en su extremo final. Nos encontramos ante un espectacular paseo donde se alinean 200 esculturas de figuras humanas de gran expresividad, creadas por el famoso escultor Gustav Vigeland, que representan las distintas etapas de la vida. Tras el paseo se abre un gran espacio que contiene una fuente en la que varios titanes soportan alegóricamente su peso y que culmina con un obelisco de 20 metros de altura (el mayor esculpido en granito que hay en todo el mundo). Merece la pena que lo veamos con más detenimiento.

¿Qué os ha parecido el paseo, cincuentópicos? ¿Cuántos de estos parques conocéis? ¿Cuál es vuestro parque favorito y en qué ciudad se encuentra?