Los salones recreativos, es decir, esos lugares donde jugar a cuestiones de la más variada naturaleza, traen muchos y muy buenos recuerdos a los seguidores de Cincuentopía.

Algunas de estas posibilidades eran futbolín, máquina de pinball, billar, ping pong o bolos aunque las opciones no concluían ahí. Eran locales con un ambiente especial: la iluminación era escasa, en muchas ocasiones la atmósfera estaba cargada por el humo de los abundantes cigarrillos que se fumaban y en el aire sonaban los gritos de unos y otros y el complemento humano indispensable era el macarra de turno que a poco que uno se descuidara nos podía hacer la vida imposible.

Fauna característica de los salones recreativos

Si estableciéramos una especie de fauna de este peculiar entorno podríamos distinguir unos cuantos ejemplares. En primer lugar tendríamos al jugón, al que el juego en cuestión se le daba de maravilla y provocaba la admiración y la envidia de unos y otros. Luego estaban los mediocres, que solían ser una mayoría importante de los allí congregados, es decir, tipos que ni fu ni fa sino todo lo contrario.

Entre medias de ambos estaba el mirón, que no se gastaba un duro pero que pasaba ahí la tarde de lo más a gusto. A veces el mirón era también hablador y ante eso más de uno le tenía que poner en su sitio.

Otro ejemplar a no perder de vista cuando se alude a salones recreativos era el violento. Se trataba del tipo que daba de golpes la máquina de pinball o el futbolín o lo que se le pusiera de por medio. Y una subvariedad era el ultratorpe y además gafe. Aquí encuadraríamos al que hacía un siete en el tapete de billar tras intentar una carambola con poco acierto o el que tiraba con alegría la bola en medio de la pista de bolos y la dejaba agujereada o el que rompía una raqueta de ping pong tras fallar un smash.

Y concluimos esta detallada y amena exposición con la indispensable referencia al encargado del local, un tipo normalmente de vuelta de todo y con bastante mal carácter.

Hoy en día la inmensa mayoría de estos locales destinados a salones recreativos han desaparecido o se han transformado. Donde antes había un billar o una mesa de ping pong o una máquina de pinball ahora hay un videojuego.

No es mejor ni peor sino que tiene que ver con el signo de los tiempos, con los cambios que tienen lugar en nuestro entorno y que afectan a todas las cosas. Quizá lo que echemos de menos no sean tanto esos locales como la juventud perdida, aunque tal vez eso daría para un debate de otra índole.

Si pasaste parte de tu adolescencia y juventud en los salones recreativos te va a interesar este podcast de «Qué hay de tu vida», el programa que se emite en Radio Cincuentopía de forma semanal. “Qué hay de tu vida” es un programa elaborado por el equipo de Viva Voz para Cincuentopía.

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«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».

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