En Cincuentopía nos suena la cara de… Anna Castells, que alcanzó unos apreciables niveles de reconocimiento por parte de la opinión pública entre finales de los ochenta y comienzos de los noventa.

Anna Castells cursó estudios de derecho y filología si bien pronto comenzó su actividad en los medios de comunicación. En los años setenta ya está presente en la estructura productiva de Televisión Española.

Entre finales de los ochenta y comienzos de los noventa Anna Castells se convierte en un rostro sumamente popular al encargarse de la presentación de una de las ediciones del Telediario. Con posterioridad su labor como corresponsal de Televisión Española en distintas capitales de la Unión Europea sirve para consolidar sus niveles de notoriedad.

Anna Castells abandona Televisión Española y comienza a ejercer su actividad en el ámbito de la comunicación corporativa. El Ministerio de Cultura, el Tribunal Constitucional o Renfe son algunos de los destinos en los que ha dejado constancia de su saber hacer. Con posterioridad retorna a la televisión pública donde permanece hasta 2007, fecha en que se produce su prejubilación.

En la actualidad Anna Castells desarrolla labores de formación en comunicación y continúa colaborando en distintas publicaciones impresas y digitales.

Por todo lo indicado, en Cincuentopía nos suena la cara de… Anna Castells.

Cincuentopía

“Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce”.