Eva Raboso es la creadora del Urban Vertical, una original e innovadora corriente artística que al combinar el lienzo con la tecnología, ¡cobra vida! Eva alterna los trazos rectilíneos de este estilo con aires pop art, con el neoexpresionismo de los Bad Dreams, la Experimentación callejera, la fotografía… pero siempre con un denominador común: los coches.

Eva Raboso (26)

Eva Raboso (26)

Su padre vivió del automóvil. Su madre era profesora de autoescuela. Y ella fue especialista de cine en conducción. No es de extrañar que los coches sean una parte fundamental en su vida, y en su carrera profesional su guía, sus “toys”, el epicentro de su trabajo y los que le ayudan a no perder el hilo. Eva Raboso es una artista autodidacta valenciana, que dibuja, pinta, esculpe, ilustra y experimenta desde que tiene memoria y que a sus 38 años no ha dejado de llevarse nunca en su mochila alguna de las pequeñas piezas con ruedas que protagonizan sus obras, desde las espontáneas e irónicas de corte pop art de la calle como las de Experimentación, a las más meditadas del cinetismo del Urban Vertical, vertiente que le conduce directamente al desenfreno y a crear los Bad Dreams. Tampoco olvida su cámara, porque para ella no es solo una forma de plasmar su arte, es también una herramienta.

Y es que es un complemento imprescindible para apreciar y dar forma al estilo que mejor la define. Urban Vertical es una corriente artística única que ella ha creado a través de la observación y que combina el punto de vista analógico con el tecnológico. Se trata de lienzos con un punto de fuga infinito, ya que están pintados con acrílico y rotulador, siempre en tres colores mate: blanco, negro y otro estridente que destaca sobre ellos como el azul, el verde, el naranja el amarillo…. Hasta 50 capas de color a pincel puede tener el cielo de cada composición, y un montón de trazos rectilíneos oscuros con ejes independientes, diferentes al central, formando edificios y carreteras con coches, que a primera vista son simples diagonales de una ciudad abstracta. Lo curioso de estas series es que al verlas a través de cualquier óptica, visor o lente, como puede ser una cámara, un teléfono móvil, o incluso cerrando un ojo, las piezas cobran vida, profundidad y se convierten en auténticos escenarios en 3D donde el observador se mete dentro del cuadro.

Este estilo casi improvisado, que comienza a pintar con un boceto orientativo, está en constante evolución y actualmente realiza una serie (habitualmente son de 13 cuadros) en la que los edificios se llenan de aristas y toman forma de pieza de Tetris con perspectivas imposibles, evocando a las escaleras de Escher.

Fotografía (26), Eva Raboso

Fotografía (26), Eva Raboso

Pero tras varias semanas de trabajo cuadriculado, la mente de Raboso necesita escapar y cambia completamente de tercio. Para romper con esa rutina, surge Bad Dreams, una colección más abstracta, neoexpresionista, donde la distorsión de sus sueños se expresa con colores y siluetas casi informes. Parte de esa desconexión se refleja también en la Experimentación, una vertiente que desarrolla en cualquier superficie y lugar. Arte efímero y palpable, con elementos verticales y los coches como protagonistas una vez más. Pintura que arrolla por el hormigón, el techo de un coche abandonado o la cubierta de un barco, y que visto de cerca y bajo el prisma de Raboso, parece una auténtica ciudad impregnada de color. Muchas de sus escenas incorporan números, que le motivan para seguir creando, ya que para ella tienen un significado especial según el lugar que ocupen en el lienzo o la imagen.

Algunas de sus obras han estado presentes en Bruselas, Londres, Madrid y en la exhibición comisariada por Vanya Balogh ‘The fall of the Rebel Angels’ de la Biennale de Venecia.

 

Beatriz Segovia

Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid. Cuenta con más de 20 años de experiencia en agencias, medios impresos y social media, ejecutando planes de negociación, marketing y comunicación. Apasionada por el Lifestyle.