Como su nombre indica Raro Rare es un restaurante fuera de lo normal. Extraordinario y poco frecuente, sobresaliente y culinariamente hablando, poco hecho, un sitio tan diferente como sabroso.

Raro Rare, un restaurante tan diferente como sabroso

Raro Rare, un restaurante tan diferente como sabroso

Cuando me invitaron a conocerlo, he de reconocer que me lo pensé dos veces, no soy de las que les gusta la comida poco cocinada sino más bien lo contrario, todo lo pido muy hecho.

No obstante, al conocer que el propietario del restaurante, era Carlos Moreno Fontaneda, decidí que por qué no conocerlo, si sus otros dos restaurantes están en mis listas de favoritos.

Así que fui con la idea de que conocería un restaurante precioso pero que seguramente saliera de allí con un poquito de hambre… pero para mi sorpresa tengo que decir que salí más que satisfecha.

Todo lo que probé me encanto e incluso en algún plato repetí y por supuesto el local me fascinó al igual que los otros dos, El perro y la galleta y el Bar Galleta, los tres con un sello muy personal.

Raro Rare, un restaurante tan diferente como sabroso

Una pintura de la diosa Hera preside el salón

Os cuento cómo es y qué podéis comer para que toméis nota para próximas salidas. Raro Rare está situado en un edificio clásico del siglo XIX frente al Museo de Historia de Madrid y al parque de Tribunal.

A la entrada te reciben unos simpáticos flamencos, que dan paso a un gabinete de curiosidades donde colecciones de lo más variopinto decoran las paredes y las estanterías.

Objetos “raros” de otra época y creaciones asombrosas: bastones, polvoreras, frascos de farmacia, corales, mariposas, langostas… componen todo un universo onírico. Y como protagonista, una pintura de la diosa Hera, que preside el salón con su mirada y sus animales fantásticos.

Raro Rare, un restaurante tan diferente como sabroso

Su luz de un tono dorado crea la atmósfera perfecta para una cena romántica o una celebración íntima con amigos

En este restaurante, al igual que en sus “hermanos mayores”, se ha cuidado mucho la iluminación. Durante el día, los clientes pueden disfrutar de la luz que entra a través de sus grandes ventanales –que rodean de esquina a esquina todo el salón–, desde donde se puede observar el antiguo Real Hospicio de San Fernando diseñado por Pedro de Ribera y el nuevo parque de Tribunal.

Por la noche, el restaurante Raro Rare se tiñe de una luz de un tono dorado que crea la atmósfera perfecta para una cena romántica o una celebración íntima con amigos.

Sus suelos de madera recuperada en espiga, sus mesas de mármol y latón dorado, sus sillas de madera natural, así como sus vigas de hierro y madera, hacen de Raro Rare un lugar mágico para los amantes de la decoración y la buena cocina.

Raro Rare, un restaurante tan diferente como sabroso

Platos apenas procesados, elaborados con una materia prima excelente y una mezcla de sabores y texturas que los convierten en una auténtica experiencia culinaria

Su propietario, inspirado en las últimas tendencias de los restaurantes más punteros de Londres y Nueva York, ha apostado por una cocina novedosa: platos apenas procesados, elaborados con una materia prima excelente y una mezcla de sabores y texturas que los convierten en una auténtica experiencia culinaria.

Y ahora paso a presentaros alguno de estos platos raros: aquellos que no resultan habituales para la mayoría, como los falsos callos vegetarianos –que en realidad son setas–, los tacos pibil hechos con carrillera, así como otros incluso más raros, como las ancas de rana con mayonesa de cilantro y mojo amarillo.

Otros platos raros que me gustaría compartir con todos los seguidores de Cincuentopía: los crudos y semicrudos, como los mejillones sweet chilli con cebolla sobre lima, el tartar de lubina con maracuyá, el tiradito de corvina con huevas y ponzu o el steak tartar de solomillo acabado en mesa.

Raro Rare, un restaurante tan diferente como sabrosoRaro Rare, un restaurante tan diferente como sabrosoSi queréis sorprender y quedar estupendamente, ni lo dudéis, Raro Rare es el restaurante adecuado.

Además, el horario es de lo más amplio: de domingo a jueves, desde las 13 horas a la 1 de la madrugada; y los viernes y sábados, una hora más (desde las 13 hasta las 2 de la madrugada).

Podéis consultar su carta y reservar en su página web.

Ya únicamente me resta desearos ¡buen apetito, cincuentópicos! Estoy convencida de que vais a disfrutar con esta experiencia culinaria.

 

Beatriz Segovia

Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid. Cuenta con más de 20 años de experiencia en agencias, medios impresos y social media, ejecutando planes de negociación, marketing y comunicación. Apasionada por el Lifestyle.