El escritor Frank McCourt pasa a formar parte de nuestra sección dedicada a creadores cincuentópicos, es decir, personas que comenzaron su actividad artística a una edad considerable. Veamos a continuación cuál fue su camino.

Frank McCourt nace en 1930 en Nueva York si bien muy pronto pone rumbo a Irlanda junto a toda su familia. Ahí vive una infancia marcada por la pobreza material, las desgracias familiares en forma de un gran número de hermanos fallecidos durante la niñez y la miseria moral representada por su lastimoso progenitor, tan borracho como pendenciero y que finalmente abandonaría a su familia. Estos primeros recuerdos serían posteriormente la columna vertebral de su obra literaria.

Pero lejos de rendirse con apenas 19 años regresa a Nueva York. Allí comienza de nuevo su vida, desde prácticamente la nada, sin apenas estudios y con apenas cincuenta dólares en los bolsillos. De los primeros oficios que rozan la ilegalidad pasa a limpiar letrinas y vaciar ceniceros; de ahí al ejército y tras dos años de servicio consigue una beca para estudiar en la universidad.

Frank McCourt trabaja de noche y estudia de día. Y así consigue convertirse en profesor de literatura, actividad que ejerce durante tres décadas. Y cuando llega la hora de la jubilación, cuando ya pensaba que le tocaba descansar, llega la obra que cambia su vida y que le hace acreedor a forma parte de los creadores cincuentópicos.

A partir de sus recuerdos escribe el libro Las cenizas de Ángela, llamada así en honor a su madre, convertida rápidamente en una obra tan apreciada por la crítica (Premio Pulitzer a la mejor biografía, Premio del Círculo Nacional de Críticos y Libro del Año en Estados Unidos) como por el público (más de once millones de ejemplares vendidos). Traducida a más de treinta idiomas, con posterioridad se adapta al cine en una película dirigida por Alan Parker y protagonizada Emily Watson, y Robert Carlyle, a cuyo tráiler puede accederse desde este enlace.

Tras el éxito alcanzado Frank McCourt sigue con libros como Lo es, una continuación de la novela anterior, o El profesor, donde relata sus experiencias como docente y cómo se hizo con el control de una clase llena de delincuentes sin recursos, de inmigrantes, de chicos como él. Su obra más popular culmina con Ángela y el niño Jesús, un relato navideño para niños.

El autor fallece en 2009 tras una meningitis que complica el cáncer de piel que sufría desde hacía años. Permaneció sus últimos días en una residencia para enfermos terminales en Nueva York, la ciudad que amaba, la ciudad que lo vio nacer.

La serie dedica a creadores cincuentópicos está formada, hasta el momento, por las siguientes entradas:

Cincuentopía

«Dejadme aprovechar -escribió- el afecto que todavía hay en mí, para contar los aspectos de una vida atribulada y sin reposo, en la que la infelicidad acaso no se debió a los acontecimientos por todos conocidos sino a los secretos pesares que sólo Dios conoce».

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